Ibarra

Ibarra

CHÓFER AGREDIDO EN YURACRUZ: EL CONFLICTO ENTRE CAMPESINOR E IBAMONTI SE AGRAVA

Publicidad La tarde del lunes 9 de febrero, en la comunidad de Yuracruz, al norte del cantón Ibarra, un bus de la cooperativa Campesinor fue rodeado por un grupo de comuneros y dirigentes en medio de gritos, forcejeos y golpes. Darío Narváez, el conductor, fue obligado a descender del vehículo. En medio de la vía recibió golpes con ramas de ortiga, insultos y más agresiones. Es socio y propietario de la unidad 8, quien ascendió hasta ese sector a prestar el servicio de transporte y cumplir con la frecuencia asignada. El hecho, que terminó con las llantas del bus pinchadas y el trasladado del chófer a una casa de salud para evaluación médica, se produjo en un contexto de tensión acumulada. Los dirigentes de la comunidad exigen el retorno de Ibamonti, operadora interprovincial que venía prestando el servicio desde hace 17 años, y rechazan de forma tajante a Campesinor, a pesar de que esta última tiene la autorización formal para operar allí. La agresión no surgió de la nada. Llegó después de semanas de reclamos  y una cadena de decisiones institucionales cuestionadas que van desde resoluciones que no se explican en público, oficios que se convierten en salvoconductos, reuniones políticas para negociar lo que debería resolverse con informes técnicos. El conflicto tiene una particularidad que lo vuelve más delicado: no es solo una pelea entre empresas, también es un choque de competencias públicas. Campesinor se identifica como operadora intracantonal, regulada por la Empresa Pública de Movilidad del Norte (Movidelnor). Ibamonti, en cambio, es interprovincial y su control corresponde a la Agencia Nacional de Tránsito (ANT). La disputa llegó a los tribunales cuando Ibamonti interpuso una acción de protección con el objetivo de frenar las decisiones administrativas que limitaron su operación. La cooperativa  alegó que se estaban vulnerando sus derechos constitucionales. No obstante, en el proceso los jueces concluyeron que, no existe derecho vulnerado cuando una operadora actúa fuera de la modalidad y rutas expresamente autorizadas en su permiso de operación. La acción fue rechazada en primera instancia y ese criterio fue ratificado en segunda instancia, dejando en firme una sentencia que ordena a Ibamonti ceñirse únicamente a las rutas interprovinciales y tramitar cualquier cambio por los canales legales. Carlos Valenzuela, presidente de Yuracruz, en el noticiero radial de X FM 94.7 del 17 de diciembre, aseguró que la mayor parte de los habitantes de la comunidad, quieren que Ibamonti les de el servicio por tradición e historia y que la suspensión que enfrenta dicha empresa fue comunicada “de palabra”, sin que les entreguen documentos. La gerente de Campesinor, Norma Bastidas, ubica el origen del conflicto en 2013, cuando, según su testimonio, autoridades locales permitieron que la comunidad escoja entre operadoras mediante votación simple, pese a que la asignación de rutas no debería resolverse por popularidad sino por normativa y competencia institucional. El núcleo de la denuncia de la gerente de Campesinor es que el Estado dejó crecer un servicio irregular hasta convertirlo en “normal” para la comunidad, y que cuando se intentó corregir, no se aplicó la ley de forma firme. Por su parte el dirigente Valenzuela no oculta su resistencia contra Campesinor. Reconoce que esta empresa tiene respaldo institucional local, pero dice que una asamblea comunitaria emitió un documento prohibiendo el ingreso a su territorio a los buses de dicha cooperativa. «Y ese documento está vigente», aseguró. En medio de la tensión, la directora provincial de la ANT, Patricia Unda, confirmó a CRÓNICAS DEL NORTE que la institución que ella preside en Imbabura otorgó a Ibamonti una prórroga de operación de 15 días, pese a la existencia de un fallo judicial. «Solo fue una prórroga. Es que es un problema muy largo y explicarlo me tomaría mucho tiempo. Cuando se reabra la agencia lo podría hacer»,  dijo Unda. Tras lo ocurrido este lunes en contra de un socio de Campesinor, Norma Bastidas anunció acciones legales. Dijo que interpondrá una denuncia penal en contra de quienes lo agredieron. “Voy a ir a la fiscalía con los nombres y videos para que las autoridades tomen cartas en el asunto. Hoy ya recibí llamadas telefónicas amenazantes y memsajes, dónde nos dicen que nos van a quemar los vehículos si seguimos trabajando en el sector. Esto debe parar”, concluye.

Ibarra

CUATRO DÍAS DE ANGUSTIA: EL CALVARIO DE UNA MADRE QUE BUSCÓ SOLA A SU HIJO Y LO ENCONTRÓ MUERTO

La casa de Evelyn Alexandra Chala, ubicada en el barrio Santa Teresita de Alpachaca, al norte de Ibarra, quedó en pausa la noche del lunes 2 de febrero. Deyran Palacios Chala, de 15 años, su hijo menor, salió a las tres de la tarde con una rutina sencilla: visitar a su prima en el sector San Benito de Palermo, y volver caminando a su casa como siempre lo hacía. Antes de irse había ordenado su cuarto, cambiado las sábanas, lavado su ropa. «Era un adolescente tranquilo, amigable, sonriente, carismático”, así lo describe su madre. A las nueve de la noche, el teléfono de Deyran ya estaba apagado. Evelyn esperó. Llamó. Volvió a llamar. La lluvia cayó esa madrugada y ella no durmió. “Mi hijo no era de desaparecerse, algo estaba mal”, recuerda. El martes amaneció con la certeza de que la espera no era opción. Desde temprano, Evelyn preguntó en casas de familiares, habló con su sobrino, reconstruyó los últimos pasos de Deyran. Supo que había llegado donde su prima, que conversó con ella y que cerca de las siete de la noche emprendió el regreso por el anillo vial. Esa fue la última vez que alguien lo vio con vida. En ese momento estaba acompañado de otro joven identificado como «Pablo». A media mañana del martes, Evelyn llamó a la Policía. El contacto con la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (Dinased) fue formal, frío. Le tomaron datos. Le pidieron esperar. “Me dijeron que vuelva al día siguiente a poner la denuncia”, cuenta. El miércoles cumplió el trámite, pero nada más pasó. Nadie salió a buscar. Nadie recorrió el barrio. “Solo escribían y escribían en una computadora…”. La lentitud se volvió desesperación. Ese mismo miércoles, Evelyn tomó una decisión que la marcaría: buscar ella misma a su hijo. EL CAMINO QUE LA CONDUJO AL MONTE El jueves, acompañada de un grupo de 30 personas entre familiares y vecinos, inició la búsqueda. Primero fue al último sitio donde Deyran fue visto. Subieron por el Anillo Vial, desde el redondel de Santa Teresita hasta el estadio La Cocha en Lomas de Azaya, caminaron por senderos improvisados, preguntaron a desconocidos. En el trayecto aparecieron voces, advertencias, miradas esquivas. Una mujer, habitante de calle, conocida como Ilaria gritó nombres y decía frases que en principio parecían no tener sentido. «Vienen por el niño», repetía. Darwin, otro hombre que salió de una choza construida en medio de los terrenos baldíos, señaló direcciones, dió indicios. Evelyn escuchó frases que hoy le pesan como presagios. “Me estaban avisando, pero yo solo pensaba en encontrar a la persona que estuvo con mi hijo”. Este hombre le habló de una zanja, de un camino que conducía al monte. Y efectivamente, a solo dos cuadras de su casa, entre la maleza, estaba Deyran. Muerto. El cuerpo presentaba signos de violencia extrema. Estaba maniatado, boca abajo, sin pantalones. Su rostro ya no estaba. Le habían destrozado la cara. “Yo pensé que lo iba a encontrar vivo, aunque sea herido”, dice Evelyn. Ese instante su vida se partió en dos. Con lágrimas e impotencia cerró cuatro días de búsqueda y abrió un duelo que aún no tiene respuestas. TRÁMITES, PAGOS Y MÁS SILENCIO El dolor no frenó el procedimiento. De inmediato vinieron el levantamiento del cuerpo, el traslado, la autopsia. A la familia le pidieron 100 dólares para continuar con el trámite. El resultado del análisis forense decía que la muerte de Deyran fue por causas “indeterminadas”. Los médicos que realizaron el examen ya no estaban cuando la madre pidió explicaciones. “No nos dieron la cara”, asegura. Tampoco hubo una inspección posterior en el sitio del hallazgo. Días después, la propia familia encontró pertenencias de Deyran, rastros de sangre, objetos que nadie había recogido. Cuando Evelyn llamó para informar, la respuesta la dejó helada. “Me dijeron que eso ya no servía para la investigación”. La sensación de abandono se volvió absoluta. DETENIDOS QUE SALIERON CAMINANDO Con los nombres señalados por vecinos y testigos, la familia localizó a tres sospechosos y los llevó al comando policial. Ahí escucharon versiones cruzadas, acusaciones entre ellos, y el enojo de una fiscal que advirtió que no podían mantenerlos retenidos. Horas después, quedaron libres. Un agente de la Policía, que pidió reserva, confirmó a CRÓNICAS DEL NORTE que los implicados fueron dejados en libertad porque ya habían pasado las 24 horas de flagrancia, aunque sostuvo que “las investigaciones continúan y ya se procesan boletas de detención contra los implicados”. Para Evelyn, esa explicación no alcanza. “Yo estuve en la fiscalía hoy (lunes 9 de enero) y nadie me habló de boletas«, responde. UNA MADRE FRENTE AL SISTEMA Hoy, Evelyn no habla de venganza. Habla de justicia. De empatía. De un sistema que, según ella, reaccionó tarde y sin humanidad frente a la desaparición y muerte de un adolescente humilde. “Yo tuve que hacer el trabajo que ellos no hicieron”, dice la madre. Deyran acababa de cumplirlos los 15 años el 22 de enero. Le gustaba la música, bailar y salir a caminar. Su historia terminó en el monte, de manera violenta. La de su madre sigue, pero ahora en pie de lucha. La indignación se convirtió en acción. La familia de Deyran, junto a vecinos y colectivos barriales, anunció una marcha pacífica para exigir justicia y respuestas claras. La movilización se realizará este martes 10 de febrero, desde las 15:00, y partirá desde el sector de Santa Teresita del Alpachaca. No es una protesta política ni un acto de confrontación: es un grito de dolor. “No queremos venganza, queremos justicia”, insiste Evelyn, mientras convoca a la ciudadanía a acompañarlos. La caminata busca visibilizar un caso que, según la familia, avanza con lentitud alarmante y corre el riesgo de quedar impune. Para esta madre, salir a las calles es la última herramienta que le queda. “Si no alzamos la voz, mi hijo será solo un número más”, lamenta.

Ibarra, Imbabura

ADOQUINADO DE LA VÍA CUAJARA–IMBIOLA MARCA UN PUNTO DE INFLEXIÓN EN LA RURALIDAD DE LA CAROLINA

La maquinaria empezó a moverse y con ella se activó una obra largamente esperada en la parroquia rural La Carolina, norte del cantón Ibarra. El adoquinado de la vía Cuajara–Imbiola arrancó como parte de un convenio interinstitucional que articula a la Alcaldía de Ibarra, la Prefectura de Imbabura y los gobiernos parroquiales rurales, con el objetivo de resolver una de las principales demandas de conectividad del territorio. La intervención de tres kilómetros apunta a mejorar la movilidad, fortalecer la producción agrícola y reducir las brechas de acceso a servicios básicos en una zona históricamente postergada. INVERSIÓN Y ALCANCE DE LA OBRA El proyecto contempla una inversión total superior a los 600 mil dólares. De forma directa, la obra impactará a más de 1.200 habitantes y generará beneficios indirectos para cerca de 5.000 personas de las comunidades de Cuajara, El Cercado, Santa Marianita, El Milagro e Imbiola. El financiamiento refleja una distribución concertada de recursos públicos: 245.362 dólares aportados por la Alcaldía de Ibarra, 196.031 dólares provienen de la Prefectura de Imbabura, y 88.627 dólares es la contraparte del Gobierno Autónomo Descentralizado Parroquial La Carolina y 95.719 dólares llegaron por gestiones externas, una combinación que evidencia coordinación interinstitucional y corresponsabilidad territorial. Durante el inicio de los trabajos, el alcalde de Ibarra Álvaro Castillo insistió en que la vialidad rural se mantiene como eje de su administración. “Esta obra demuestra que cuando se gobierna con responsabilidad y decisión, los recursos se transforman en soluciones reales para la gente. La vialidad es desarrollo, producción y dignidad para nuestras comunidades”, señaló. En la misma línea, el prefecto Richard Calderón remarcó que el alcance del proyecto va más allá de la infraestructura. “No son solo adoquines ni kilómetros construidos; es una apuesta por la inclusión, la productividad y el fortalecimiento de la ruralidad”, afirmó. La intervención en la vía Cuajara–Imbiola se integra a una agenda de obras en marcha que impulsan tanto la Alcaldía de Ibarra como la Prefectura Ciudadana de Imbabura, que transforman el  territorio desde lo rural.

Ibarra

MÁS DEL 80% DEL PRESUPUESTO SE DESTINARÁ A INVERSIÓN PÚBLICA EN 2026, ANUNCIA LA ALCALDÍA DE IBARRA

Publicidad La planificación financiera del Gobierno Autónomo Descentralizado de Ibarra marca una diferencia frente al  promedio nacional. Para el ejercicio fiscal 2026, el 79,85% del presupuesto  se destinará a inversión pública, mientras que el 20,15% se asigna a gasto corriente, una proporción que consolida una tendencia sostenida de priorización de obra y servicios para la ciudadanía. El comportamiento presupuestario no es nuevo. En 2025, el Municipio ejecutó el 81,77% de sus recursos en inversión pública, frente a un 18,73% destinado a gasto corriente. La mayor parte de esa ejecución se concentró en el eje de sostenibilidad urbana, que alcanzó el 64,27%, seguido por sostenibilidad ambiental y mitigación del cambio climático con el 19%, mientras que sostenibilidad económica y gobernabilidad representaron el 16,73%. Estos porcentajes reflejan una distribución orientada a infraestructura, servicios básicos y planificación territorial. OBRAS ESTRATÉGICAS Y FINANCIAMIENTO PARA AGUA Y SANEAMIENTO En territorio, la ejecución se traduce en proyectos de alto impacto. Actualmente están en marcha la construcción de un Centro de Salud Tipo C con una inversión de 4,4 millones de dólares, el mejoramiento de 16 unidades educativas del cantón, el mirador San Miguel Arcángel, además de intervenciones en saneamiento, vialidad, seguridad ciudadana y gestión ambiental. A estos frentes se suma el acceso a financiamiento no reembolsable por 1,8 millones de dólares del Banco de Desarrollo del Ecuador, recursos que se destinan al mejoramiento de los sistemas de agua potable en Ambuquí y a la construcción del alcantarillado sanitario en la comunidad de Paniquindra, parroquia La Esperanza. El alcalde Álvaro Castillo, señaló que el control del gasto corriente y la planificación presupuestaria permiten sostener la inversión sin comprometer la estabilidad financiera ni la prestación de servicios municipales. El modelo, según el burgomaestre, apunta a resultados medibles, transparencia y continuidad de proyectos, en un contexto de restricciones fiscales a nivel nacional.

Ibarra, instante

SOSPECHOSOS DE  ROBAR 10 MIL DÓLARES EN IBARRA QUEDARON EN LIBERTAD POR FALTA DE DENUNCIA

Publicidad La Policía Nacional confirmó este viernes que dos presuntos implicados en un asalto bajo la modalidad de sacapintas, registrado en el centro de Ibarra, fueron aprehendidos en Cayambe, provincia de Pichincha, tras una persecución policial. Sin embargo, recuperaron su libertad pocas horas después debido a que no se presentó la denuncia formal por parte de las personas afectadas, situación que limitó el accionar de los organismos competentes y dejó sin sustento legal el procedimiento. Dicha información consta en un comunicado oficial emitido por la Policía Nacional, subzona Imbabura, donde se detalla que el hecho se conoció tras una alerta ingresada al ECU 911, lo que activó de inmediato a las unidades tácticas y operativas. El despliegue permitió la localización y aprehensión de los sospechosos. Según el pronunciamiento de la institución, la identificación de los sospechosos se logró mediante el barrido y análisis de cámaras de videovigilancia. En poder de los aprehendidos se encontró una motocicleta con indicios de alteración en el número de motor, la cual fue ingresada como evidencia dentro del proceso investigativo. La Policía también confirmó que los dos ciudadanos registran antecedentes penales. Alex Reina, comandante de policía de la provincia, informó a CRÓNICAS DEL NORTE que los sospechosos no tenían en su poder el dinero sustraído. Finalmente, exhortó a la ciudadanía a presentar denuncias formales para evitar que este tipo de delitos queden en la impunidad y recomendó a quienes trasladan altas sumas de dinero utilizar los servicios de seguridad disponibles, con el objetivo de prevenir nuevos hechos delictivos en la capital imbabureña.

Ibarra, instante

ADOLESCENTE DE 15 AÑOS ES HALLADO SIN VIDA EN ALPACHACA

La tarde de este martes, la búsqueda de Deyran Alexander Palacios Chala terminó de la peor manera. El menor de 15 años fue encontrado sin vida en la parroquia Alpachaca, luego de permanecer reportado como desaparecido desde la noche del lunes. La alerta del hallazgo de un cuerpo ingresó a las 16:39 al sistema ECU 911, lo que activó el despliegue inmediato de unidades policiales hacia la calle Latacunga, en las inmediaciones del Anillo Vial. El cuerpo del adolescente fue localizado muy cerca de su vivienda, un dato que incrementa la conmoción en el sector. Hasta el momento la Policía Nacional no ha revelado más detalles sobre el suceso. Al lugar acudieron equipos de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Extorsión y Secuestros (Dinased) para realizar el levantamiento del cuerpo y recopilar indicios. Las primeras diligencias apuntan a que se trataría de un presunto homicidio. Un familiar de la víctima reveló en redes sociales que hay una persona detenida, que estaría involucrada en el caso.

Ibarra, instante

SACAPINTAS ROBAN 10 MIL DÓLARES RECIÉN SACADOS DEL BANCO 

La rutina del centro de Ibarra se vio interrumpida este jueves cuando, alrededor de las 14:15, un asalto bajo la modalidad de sacapintas se produjo en la avenida Jaime Rivadeneira, una de las zonas más transitadas de la ciudad. El hecho generó alarma entre peatones y conductores que circulaban por el sector. De acuerdo con información preliminar proporcionada por un agente de la Policía Nacional, dos sujetos que se movilizaban en una motocicleta interceptaron una camioneta que se encontraba detenida en un semáforo. Las víctimas habrían salido minutos antes de una entidad financiera, donde retiraron una suma cercana a los 10 mil dólares en efectivo. Marco M., quien trabaja cerca del lugar donde se produjo el delito, contó que los asaltantes, portando armas de fuego, «actuaron con rapidez». En cuestión de segundos se abalanzaron sobre el vehículo, sustrajeron el dinero y escaparon. Los organismos de atención de emergencias no reportaron personas heridas, luego del atraco, aunque varios testigos coincidieron en que el asalto fue intimidante.

Ibarra

SIN PIERNAS, PERO CON FUTURO: LA VIDA DE CRISTIAN ACOSTA OCHO MESES DESPUÉS DE LA TRAGEDIA

Publicidad La vida de Cristian Andrés Acosta Congo, de 31 años, exfutbolista profesional, cambió para siempre desde el 3 de junio de 2025. Un accidente de tránsito ocurrido al interior de una empresa azucarera ubicada en el valle del Chota le provocó la amputación de ambas piernas. Hoy, desde una vivienda en el sector Lomas de Azaya, al noroccidente de Ibarra, enfrenta una nueva rutina marcada por el dolor físico, la precariedad económica y una batalla judicial que nunca llegó a instalarse; pero también por la fe, el amor y la decisión de no rendirse. Cristian había dejado temporalmente el fútbol tras una lesión de ligamento cruzado anterior en 2024. En medio de la falta de trabajo, aceptó laborar por días en el ingenio como estibador. Laboró 21 días y acudió en tres ocasiones a cobrar su remuneración. “Una vez me dijeron que no había dinero, otra que no estaba la persona que pagaba. A la tercera vez fui porque ya le habían pagado a un primo”, recuerda. Ese día, tras recibir su pago, salió en su motocicleta del interior de la empresa. Nunca logró salir del recinto. Un camión cargado de caña lo embistió. “Vi que bajaba embalado, con música a todo volumen. Me asusté, frené, la moto rodó y fui a dar a las llantas del camión. Me arrasó la pierna derecha y parte de la izquierda. Frenó cuando ya me había destrozado”, lamenta. El chofer, según su testimonio, huyó del lugar. Cristian quedó tendido en el suelo, pidiendo ayuda. “Solo un amigo me consolaba. La empresa no me ayudó. Tenían ambulancia, pero dijeron que no había chofer”. La asistencia llegó desde Ambuquí, a través del ECU 911, tras aproximadamente 15 minutos. Fue trasladado a una clínica privada, donde permaneció cuatro días en la unidad de cuidados intensivos. “Mi vida colgaba de un hilito”. Al despertar, ya no tenía mis piernas. “Lo tomé con calma. Acepté. Quizás Dios tenía otro propósito”, dice resignado. EL ACCIDENTE QUE NO LLEGÓ A JUICIO Ocho meses después, no existe una sentencia. El conductor del camión no fue a prisión y nunca se instauró un juicio. “Nos dijeron que mejor dejemos el caso, que el peritaje salió en mi contra, que podían cobrarnos los gastos médicos”, afirma Cristian. Su abogado le recomendó no continuar. “Juicio nunca hubo”. Asegura que el camión fue lavado mientras estaba bajo custodia, y que el chofer continúa conduciendo la misma unidad. “Sigue feliz de la vida. Eso es lo injusto”, comenta. La empresa donde se produjo el siniestro pagó 45 mil dólares en la clínica donde llegó en estado crítico.  “Luego nadie vino a preguntar cómo estaba”. Cristian insiste en que buscará justicia. “No quiero impunidad. No voy a dejar esto así”, asegura. EL AMOR COMO REFUGIO Y LA FE COMO MOTOR Cristian se había casado cuatro meses antes del accidente. Hoy, su esposa, Karelis Leonela Suárez Méndez, de 25 años, es su principal apoyo y cuidadora. “Dependemos el uno del otro. Mi día a día es ella: el desayuno en la cama, las curaciones, todo”, dice Cristian con una sonrisa en el rostro. Karelis dejó de trabajar para cuidarlo a tiempo completo. “Nunca me imaginé una vida así, pero mientras sea con él, todo”, dice convencida la mujer. La pareja no recibe apoyo estatal ni bono, ya que la discapacidad de Cristian fue calificada en 40%, insuficiente para acceder a ayudas. Su situación económica es crítica. Viven en una zona alta, con gradas que dificultan su movilidad. “Salir o entrar es una lucha diaria”, relata Karelis. Además, Cristian ha ingresado tres veces más al quirófano tras el accidente, para corregir errores de las anteriores operaciones. A pesar de todo, Cristian sonríe. Juega con Nena, su perrita rottweiler. Mira fotografías de su pasado en la cancha, con el uniforme del Deportivo Quito y otros cuatro equipos profesionales donde jugó durante más de una década. “El fútbol no me dio riquezas, me dio vida”, afirma. Hoy sueña con volver a caminar, acceder a prótesis y convertirse en coach motivacional. “Quiero ayudar a otros, ser testimonio de que se puede seguir”. Para Cristian, la tragedia no apagó su esencia. “No me quitó mi felicidad, me quitó mi independencia. Pero sigo aquí”. En medio del dolor, su historia se levanta como un relato humano que interpela a la justicia, al sistema y a una sociedad que muchas veces mira, graba y sigue de largo.

Ibarra

MEDICINA NATURAL, EMBUTIDOS Y CÁRNICOS FUERON DECOMISADOS EN IBARRA

LOS PRODUCTOS DE ORIGEN COLOMBIANO NO TENÍAN NOTIFICACIÓN SANITARIA O ESTABAN CADUCADOS Un operativo interinstitucional ejecutado en el sector del mercado Amazonas, en la ciudad de Ibarra, provincia de Imbabura, dejó como resultado el decomiso y destrucción de alimentos de contrabando y productos naturales sin respaldo sanitario. La intervención fue desarrollada por técnicos de la Coordinación Zonal 1 de la Agencia de Regulación y Control Sanitario (Arcsa), en coordinación con la Gobernación de Imbabura, agentes de control aduanero y otras entidades. Durante las inspecciones se verificaron condiciones higiénico-sanitarias, procedencia de los productos y el cumplimiento de la normativa vigente para su comercialización. Publicidad Como resultado del operativo se decomisaron 78 alimentos, entre chorizos, harinas, salchichas y costillas, todos de contrabando y de origen colombiano, que ingresaron al país sin ningún proceso de regularización. A esto se suman 123 productos naturales, entre caducados y otros con el Registro Sanitario suspendido, lo que impedía legalmente su expendio. “El principal riesgo es que estos productos no garantizan su inocuidad ni condiciones adecuadas de conservación, lo que puede generar afectaciones directas a la salud de la población”, explicó Andrés Herrera, Analista de Arcsa. LOS PRODUCTOS FUERON DESTRUIDOS De acuerdo con los informes técnicos, los alimentos cárnicos y la medicina natural decomisados no cumplían con los requisitos mínimos de seguridad sanitaria, por lo que fueron retirados del mercado y destruidos de forma inmediata, conforme a los protocolos establecidos por la autoridad competente. “En el caso de los productos naturales, encontramos artículos caducados y otros con registros suspendidos, que no pueden ser comercializados bajo ninguna circunstancia”, señaló Herrera, al reiterar que los controles continuarán en distintos puntos de la provincia.

Ibarra

SOSPECHOSOS DE ASALTOS EN HUERTOS FAMILIARES QUEDAN EN LIBERTAD

La mañana de este lunes 26 de enero de 2026, la alerta se encendió en el sector Huertos Familiares, al norte de Ibarra, luego de que moradores identificaran a dos sujetos que se movilizaban en una motocicleta roja como presuntos responsables de una serie de asaltos denunciados en la zona, particularmente uno que quedó registrado por cámaras de seguridad el viernes 23 de enero de 2026. La información generó expectativa ciudadana ante la posibilidad de una detención que frene los robos reiterados contra jóvenes universitarios y familias del sector. Según el informe policial, los dos jóvenes fueron interceptados y registrados por agentes, en la avenida Fray Vacas Galindo, pero no se concretó su detención, debido a que no se encontraron evidencias en su poder, no existían denuncias formales en su contra y no registran antecedentes penales en el sistema judicial. Tras el procedimiento, los ciudadanos recuperaron su libertad de inmediato, lo que generó inquietud entre los vecinos. Durante el operativo, la Policía verificó la motocicleta en la que se movilizaban los sospechosos y constató que no contaba con documentos legales, por lo que el vehículo fue retenido por la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) como parte del procedimiento administrativo correspondiente. Este fue el único elemento incautado durante la intervención. La actuación policial se ajustó a los protocolos vigentes, aunque para los habitantes del sector el resultado dejó un sabor amargo, en medio de una ola de robos que, aseguran, se ha intensificado en las últimas semanas. VIDEOS EN REDES Y BÚSQUEDA ABIERTA En paralelo, la Policía Nacional mantiene activas las investigaciones para identificar y localizar a los responsables de los asaltos, y reiteró el llamado a la ciudadanía para que presente denuncias formales, ya que estas constituyen un elemento fundamental para sustentar procesos de aprehensión y judicialización. Mientras tanto, el sector permanece en estado de alerta, a la espera de resultados concretos que devuelvan la tranquilidad a sus habitantes.

Scroll al inicio