asesinato

Imbabura, instante

MADRE Y PADRASTRO APREHENDIDOS TRAS HALLAZGO DE MENOR SIN VIDA EN ATUNTAQUI

Una denuncia por desaparición terminó revelando un nuevo hecho violento contra una menor en el norte del país. La Policía Nacional del Ecuador confirmó la aprehensión de la madre y el padrastro de una niña de un año, reportada como desaparecida el 09 de abril de 2026 en el cantón Montúfar, provincia del Carchi, y localizada sin vida días después en Imbabura. De acuerdo con la versión oficial, tras la alerta se activaron los protocolos de búsqueda con intervención de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (Dinased). Las diligencias investigativas permitieron ubicar a la menor alrededor de la 01:00 de este jueves 16 de abril de 2026 en la ciudad de Atuntaqui, donde fue encontrada sin signos vitales, en estado de descomposición y envuelta en cobijas.El levantamiento del cuerpo se realizó en coordinación con las autoridades competentes, mientras se iniciaban las diligencias legales para esclarecer el hecho. DENUNCIA CON INCONSISTENCIAS Y CONTRADICCIONES El proceso investigativo tomó fuerza desde la denuncia presentada por la madre y su pareja en San Gabriel. Según información complementaria, durante la toma de versiones las autoridades detectaron contradicciones en los testimonios, lo que derivó en nuevas acciones como el allanamiento del domicilio de los denunciantes. En ese contexto, y frente a los indicios recopilados, la pareja habría admitido su participación en el hecho. Se establece que la menor habría fallecido el mismo 09 de abril, y posteriormente su cuerpo fue trasladado hasta Imbabura, donde fue abandonado en un terreno con vegetación. La causa de muerte estaría relacionada con asfixia por sumersión, elemento que forma parte de las líneas investigativas. La Policía informó que los aprehendidos son Ana N., madre de la menor, y Jordan A., padrastro, ambos de nacionalidad colombiana. Se detalló además que el hombre registra antecedentes por homicidio, lo que se incorpora al análisis del caso. Los implicados enfrentan cargos por desaparición involuntaria con resultado de muerte, conforme a la normativa penal vigente, mientras avanzan las etapas procesales.

Ibarra, Seguridad

DOBLE ASESINATO EN IBARRA: DOS HOMBRES FUERON BALEADOS EN LA CRUZ VERDE

La madrugada de este domingo 29 de marzo de 2026, un hecho violento estremeció a la ciudad de Ibarra. Dos hombres fueron asesinados con arma de fuego en el sector de la Cruz Verde, sur de la urbe, específicamente en la intersección de la avenida Teodoro Gómez de la Torre y avenida El Retorno. El parte policial al que tuvo acceso CRÓNICAS DEL NORTE detalla que la alerta ingresó pasada la media noche. Un ciudadano reportó la presencia de personas presuntamente armadas en la zona. Minutos después, unidades policiales avanzaron al sitio por disposición del sistema de emergencias ECU 911. ESCENA CON INDICIOS BALÍSTICOS Al llegar al lugar, los agentes encontraron cartuchos percutidos sobre la calzada, lo que evidenciaba el uso de armas de fuego en el sitio. En medio de la inspección, se identificó a dos ciudadanos con impactos de bala, ambos sin signos vitales. La primera víctima fue Manuel Fabián F.C., de aproximadamente 42 años, quien se encontraba dentro de la licorería “Montana”. La segunda víctima fue Diego C, hallado en el interior del bar karaoke “El Concierto”, ubicado en el mismo sector. Personal del Cuerpo de Bomberos, a bordo de la unidad Alfa 02, confirmó el fallecimiento de ambos ciudadanos tras la evaluación en el lugar. Tras la verificación, la Policía aseguró la escena para preservar los indicios, mientras se coordinó la intervención de unidades especializadas para el levantamiento de los cuerpos y el inicio de las investigaciones.Hasta el momento, no se han dado a conocer las causas del ataque y las autoridades mantienen abiertas las diligencias para dar con el paradero de los responsables de este hecho violento ocurrido en una zona urbana de la capital imbabureña. VEHÍCULO INCINERADO EN AMBUQUÍ Horas más tarde, el Cuerpo de Bomberos de Ibarra reportó el hallazgo de un vehículo en llamas en la panamericana E-35, en el sector de Ambuquí, presuntamente vinculado al doble asesinato. En su interior se hallaron prendas de uso policial, lo que hace presumir que los atacantes se habrían disfrazado de uniformados para perpetrar el crimen.

Ibarra

VESTIDOS DE BLANCO, FAMILIARES Y AMIGOS DE DEYRAN PALACIOS MARCHARON PARA EXIGIR JUSTICIA

Publicidad A las tres de la tarde, de este martes 10 de febrero de 2026, Alpachaca se pintó de blanco. Camisetas, globos, pancartas y fotografías de Deyran Palacios Chala, de 15 años, se veían en medio de una concentración de unas 150 personas. Partieron a las 15:00 desde el barrio Santa Teresita, dónde Deyran vivía junto a sus padres y dos hermanos, y donde fue brutalmente asesinado. Avanzaron en silencio primero, y luego comenzaron los reclamos, las exigencias. “¡Justicia para Deyran!”, se escuchaba mientras la columna humana descendía hacia el centro de la ciudad. No era una marcha política. Era una familia caminando con su dolor expuesto. Una madre con lágrimas contenidas, encabezó la caminata, junto a jóvenes con carteles, amigos del colegio, vecinos del barrio. También se unieron colectivos LGBTI que decidieron acompañar el reclamo. Los asistentes caminaron durante casi dos horas bajo el sol, vestidos de blanco como símbolo de paz. En los carteles se leía el nombre de Deyran, su edad, y una palabra se repetía: justicia. No hubo disturbios. Hubo consignas. Hubo memoria. Hubo reclamos directos contra el accionar policial tras la desaparición y muerte del adolescente. “No queremos que este caso se archive”, gritaban. “Que detengan a los implicados”, repetían. El recorrido atravesó las principales calles de la urbe hasta llegar a la Gobernación, de Imbabura, ubicada en las calles Juan de Velasco y Sánchez y Cifuentes. Allí hicieron un plantón. Allí exigieron respuestas. EL RECLAMO QUE LLEGÓ HASTA EL GOBERNADOR Frente a la Gobernación, una comisión integrada por los padres de Deyran y algunos familiares fue recibida por el gobernador Jorge Ortíz. Según relató Evelyn Chala, madre del adolescente, la autoridad aseguró que las investigaciones continúan y que solicitará un informe detallado de las actuaciones ejecutadas por la Policía en este caso. “Dijo que va a pedir explicaciones y que no va a permitir que esto quede impune”, manifestó Evelyn tras la reunión. La familia, sin embargo, insiste en que las detenciones deben concretarse de inmediato. Entre los asistentes, el malestar era evidente. Daniela Rosero, amiga de Deyran, caminó toda la ruta con una fotografía de Deyran en las manos.  “Estamos aquí porque la Policía no hizo lo que debía cuando debía. Una madre no puede buscar sola a su hijo desaparecido”, dijo con voz firme. Más atrás, Luis Andrade, integrante de uno de los colectivos, cuestionó la liberación de los señalados. “Si ya estaban identificados, ¿por qué hoy no están detenidos?”, cuestionó. El plantón terminó sin incidentes, pasadas las 17:00,  pero con un mensaje claro: la familia no dejará que el caso se olvide. Y la exigencia de justicia seguirá en las calles hasta que haya respuestas concretas.

Ibarra

CUATRO DÍAS DE ANGUSTIA: EL CALVARIO DE UNA MADRE QUE BUSCÓ SOLA A SU HIJO Y LO ENCONTRÓ MUERTO

La casa de Evelyn Alexandra Chala, ubicada en el barrio Santa Teresita de Alpachaca, al norte de Ibarra, quedó en pausa la noche del lunes 2 de febrero. Deyran Palacios Chala, de 15 años, su hijo menor, salió a las tres de la tarde con una rutina sencilla: visitar a su prima en el sector San Benito de Palermo, y volver caminando a su casa como siempre lo hacía. Antes de irse había ordenado su cuarto, cambiado las sábanas, lavado su ropa. «Era un adolescente tranquilo, amigable, sonriente, carismático”, así lo describe su madre. A las nueve de la noche, el teléfono de Deyran ya estaba apagado. Evelyn esperó. Llamó. Volvió a llamar. La lluvia cayó esa madrugada y ella no durmió. “Mi hijo no era de desaparecerse, algo estaba mal”, recuerda. El martes amaneció con la certeza de que la espera no era opción. Desde temprano, Evelyn preguntó en casas de familiares, habló con su sobrino, reconstruyó los últimos pasos de Deyran. Supo que había llegado donde su prima, que conversó con ella y que cerca de las siete de la noche emprendió el regreso por el anillo vial. Esa fue la última vez que alguien lo vio con vida. En ese momento estaba acompañado de otro joven identificado como «Pablo». A media mañana del martes, Evelyn llamó a la Policía. El contacto con la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (Dinased) fue formal, frío. Le tomaron datos. Le pidieron esperar. “Me dijeron que vuelva al día siguiente a poner la denuncia”, cuenta. El miércoles cumplió el trámite, pero nada más pasó. Nadie salió a buscar. Nadie recorrió el barrio. “Solo escribían y escribían en una computadora…”. La lentitud se volvió desesperación. Ese mismo miércoles, Evelyn tomó una decisión que la marcaría: buscar ella misma a su hijo. EL CAMINO QUE LA CONDUJO AL MONTE El jueves, acompañada de un grupo de 30 personas entre familiares y vecinos, inició la búsqueda. Primero fue al último sitio donde Deyran fue visto. Subieron por el Anillo Vial, desde el redondel de Santa Teresita hasta el estadio La Cocha en Lomas de Azaya, caminaron por senderos improvisados, preguntaron a desconocidos. En el trayecto aparecieron voces, advertencias, miradas esquivas. Una mujer, habitante de calle, conocida como Ilaria gritó nombres y decía frases que en principio parecían no tener sentido. «Vienen por el niño», repetía. Darwin, otro hombre que salió de una choza construida en medio de los terrenos baldíos, señaló direcciones, dió indicios. Evelyn escuchó frases que hoy le pesan como presagios. “Me estaban avisando, pero yo solo pensaba en encontrar a la persona que estuvo con mi hijo”. Este hombre le habló de una zanja, de un camino que conducía al monte. Y efectivamente, a solo dos cuadras de su casa, entre la maleza, estaba Deyran. Muerto. El cuerpo presentaba signos de violencia extrema. Estaba maniatado, boca abajo, sin pantalones. Su rostro ya no estaba. Le habían destrozado la cara. “Yo pensé que lo iba a encontrar vivo, aunque sea herido”, dice Evelyn. Ese instante su vida se partió en dos. Con lágrimas e impotencia cerró cuatro días de búsqueda y abrió un duelo que aún no tiene respuestas. TRÁMITES, PAGOS Y MÁS SILENCIO El dolor no frenó el procedimiento. De inmediato vinieron el levantamiento del cuerpo, el traslado, la autopsia. A la familia le pidieron 100 dólares para continuar con el trámite. El resultado del análisis forense decía que la muerte de Deyran fue por causas “indeterminadas”. Los médicos que realizaron el examen ya no estaban cuando la madre pidió explicaciones. “No nos dieron la cara”, asegura. Tampoco hubo una inspección posterior en el sitio del hallazgo. Días después, la propia familia encontró pertenencias de Deyran, rastros de sangre, objetos que nadie había recogido. Cuando Evelyn llamó para informar, la respuesta la dejó helada. “Me dijeron que eso ya no servía para la investigación”. La sensación de abandono se volvió absoluta. DETENIDOS QUE SALIERON CAMINANDO Con los nombres señalados por vecinos y testigos, la familia localizó a tres sospechosos y los llevó al comando policial. Ahí escucharon versiones cruzadas, acusaciones entre ellos, y el enojo de una fiscal que advirtió que no podían mantenerlos retenidos. Horas después, quedaron libres. Un agente de la Policía, que pidió reserva, confirmó a CRÓNICAS DEL NORTE que los implicados fueron dejados en libertad porque ya habían pasado las 24 horas de flagrancia, aunque sostuvo que “las investigaciones continúan y ya se procesan boletas de detención contra los implicados”. Para Evelyn, esa explicación no alcanza. “Yo estuve en la fiscalía hoy (lunes 9 de enero) y nadie me habló de boletas«, responde. UNA MADRE FRENTE AL SISTEMA Hoy, Evelyn no habla de venganza. Habla de justicia. De empatía. De un sistema que, según ella, reaccionó tarde y sin humanidad frente a la desaparición y muerte de un adolescente humilde. “Yo tuve que hacer el trabajo que ellos no hicieron”, dice la madre. Deyran acababa de cumplirlos los 15 años el 22 de enero. Le gustaba la música, bailar y salir a caminar. Su historia terminó en el monte, de manera violenta. La de su madre sigue, pero ahora en pie de lucha. La indignación se convirtió en acción. La familia de Deyran, junto a vecinos y colectivos barriales, anunció una marcha pacífica para exigir justicia y respuestas claras. La movilización se realizará este martes 10 de febrero, desde las 15:00, y partirá desde el sector de Santa Teresita del Alpachaca. No es una protesta política ni un acto de confrontación: es un grito de dolor. “No queremos venganza, queremos justicia”, insiste Evelyn, mientras convoca a la ciudadanía a acompañarlos. La caminata busca visibilizar un caso que, según la familia, avanza con lentitud alarmante y corre el riesgo de quedar impune. Para esta madre, salir a las calles es la última herramienta que le queda. “Si no alzamos la voz, mi hijo será solo un número más”, lamenta.

Ibarra, instante

ADOLESCENTE DE 15 AÑOS ES HALLADO SIN VIDA EN ALPACHACA

La tarde de este martes, la búsqueda de Deyran Alexander Palacios Chala terminó de la peor manera. El menor de 15 años fue encontrado sin vida en la parroquia Alpachaca, luego de permanecer reportado como desaparecido desde la noche del lunes. La alerta del hallazgo de un cuerpo ingresó a las 16:39 al sistema ECU 911, lo que activó el despliegue inmediato de unidades policiales hacia la calle Latacunga, en las inmediaciones del Anillo Vial. El cuerpo del adolescente fue localizado muy cerca de su vivienda, un dato que incrementa la conmoción en el sector. Hasta el momento la Policía Nacional no ha revelado más detalles sobre el suceso. Al lugar acudieron equipos de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Extorsión y Secuestros (Dinased) para realizar el levantamiento del cuerpo y recopilar indicios. Las primeras diligencias apuntan a que se trataría de un presunto homicidio. Un familiar de la víctima reveló en redes sociales que hay una persona detenida, que estaría involucrada en el caso.

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