Militares

Ibarra

FUERZAS ARMADAS DESMANTELAN 10 CAMPAMENTOS DE MINERÍA ILEGAL EN BUENOS AIRES, URCUQUÍ

Un nuevo golpe a las redes de minería ilegal en la parroquia Buenos Aires, en el cantón Urcuquí, dejó como saldo campamentos desmantelados, explosivos decomisados y material aurífero incautado durante una operación ejecutada por las Fuerzas Armadas del Ecuador. El operativo se desarrolló en el sector Mina Vieja, una zona que desde hace varios años ha sido identificada como uno de los principales focos de explotación minera clandestina en la provincia de Imbabura. Las acciones formaron parte de los rastrillajes militares permanentes orientados a recuperar el control territorial y frenar la actividad extractiva ilegal. Durante la intervención, los uniformados localizaron y destruyeron 10 cambuches utilizados como campamentos de operación, además de maquinaria y herramientas destinadas al procesamiento del material aurífero. Entre los elementos encontrados constan 6 generadores de luz, 4 motores de agua, una bomba hidráulica, dos roto martillos y tres bobinas de repuesto, equipos que eran utilizados para sostener las faenas clandestinas en la zona. También se incautaron 93 sacos de material aurífero, lo que evidencia la escala de las actividades extractivas que se desarrollaban en el lugar. El operativo también permitió detectar 21 cápsulas ordinarias explosivas, una dinamita tipo “salchicha” y dos galones de combustible, insumos utilizados para fracturar el suelo y facilitar la extracción de minerales. La intervención generó una afectación económica aproximada de 47.000 dólares a las estructuras dedicadas a la minería ilegal, indico el Ejército Ecuatoriano, en su cuenta de la red social Facebook. Además, informaron que los operativos de control continuarán en el sector de Buenos Aires y otras zonas sensibles de Imbabura, con el objetivo de frenar la explotación clandestina de recursos naturales y reforzar la seguridad territorial.

instante, Regional

ARMAS DE GRUESO CALIBRE Y UN CRÁNEO HUMANO ENCONTRÓ EL EJÉRCITO EN OPERATIVO EN LA FRONTERA NORTE

Un operativo ejecutado en la franja fronteriza con Colombia volvió a encender las alertas de seguridad en el norte del país. Con base en información de inteligencia, unidades del Ejército Ecuatoriano, en coordinación con agentes de la Policía Nacional, intervinieron una vivienda ubicada en la comunidad María Magdalena, cantón Tulcán, provincia de Carchi, señalada como presunto refugio temporal de un grupo armado irregular. Sus integrantes cruzan el límite internacional para operar en territorio ecuatoriano. Durante el allanamiento, las fuerzas de seguridad hallaron una subametralladora Colt, dos pistolas Glock calibre 9 mm, un revólver Rossi calibre 38, una escopeta Stevens calibre 16, además de 128 municiones de distintos calibres. En el inmueble también fue incautada 01 motocicleta marca Pulsar, placa IS685Y, presuntamente utilizada para actividades de movilidad y apoyo logístico. Los uniformados también encontraron en el inmueble un cráneo humano, cuyo origen y posible vinculación con hechos violentos se encuentran bajo investigación de las autoridades. TRES APREHENDIDOS Y SOSPECHA DE ESTRUCTURA IRREGULAR En el lugar fueron aprehendidos dos ciudadanos colombianos y una ciudadana ecuatoriana, quienes fueron puestos a órdenes de la autoridad competente. De acuerdo con los informes preliminares, se presume que formarían parte de una estructura vinculada a un grupo armado irregular del vecino país. Se presume que sus integrantes que ingresan al país para ocupar viviendas como puntos de descanso y planificación, desde donde se ejecutarían extorsiones, secuestros y homicidios selectivos, asociados a economías ilegales. Las Fuerzas Armadas reiteraron que estas operaciones buscan neutralizar amenazas en la frontera norte y proteger a la población, en un contexto marcado por la presión de estructuras criminales transnacionales.

Imbabura, Seguridad

OPERATIVO MILITAR DESARTICULA ESTRUCTURAS DE MINERÍA ILEGAL EN BUENOS AIRES

Más de 1.500 efectivos de las Fuerzas Armadas se internaron en las zonas montañosas de la parroquia La Merced de Buenos Aires, del cantón Urcuquí, en la provincia de Imbabura, para ejecutar una operación de gran escala contra la minería ilegal. La intervención, calificada como una de las más complejas y contundentes en Imbabura, incluyó vehículos blindados, helicópteros artillados, aviones de combate y tropas de élite entrenadas para actuar en terreno hostil. El objetivo era claro: retomar el control estatal en una parroquia que, desde 2017, ha sido golpeada por redes criminales dedicadas a la explotación de oro sin permisos, protegidas por grupos armados organizados. La zona, que alguna vez vivió de la agricultura, se ha transformado en un enclave minero donde la violencia, el tráfico de armas, los delitos ambientales y la informalidad económica conviven sin freno. DESCUBREN MEGA INFRAESTRUCTURA MINERA CLANDESTINA Los uniformados tomaron el control de sectores críticos como Mina Nueva, donde localizaron una planta de procesamiento aurífero de gran escala. En el lugar había tres trituradoras industriales, quince piscinas de sedimentación, una compleja red de poleas, generadores eléctricos, cocinas, bodegas, y más de 1.500 sacos de material aurífero listos para ser procesados. «En la parte alta de mina vieja encontramos un campamento con capacidad para 600 mineros y una red de poleas con dirección al sector de Río Verde», manifestó Jorge Luis Tello, comandante del Batallón de Infantería 31 Andes. EL RIESGO DE UNA ZONA MINADA Las Fuerzas Armadas advirtieron que la operación se ejecutó en condiciones de alto riesgo, por la posible presencia de artefactos explosivos improvisados, como los que hace pocos días provocaron la muerte del soldado Erick Alexander Tituaña. Su fallecimiento evidenció el nivel de preparación y violencia con el que operan las estructuras ilegales que han convertido a esta zona de Buenos Aires en un territorio fuera del control estatal. UNA INTERVENCIÓN QUE NO BASTA A pesar del impacto del operativo, los antecedentes no son alentadores. En ocasiones anteriores, tras el retiro de las tropas, los grupos ilegales han regresado a reconstruir sus instalaciones y reanudar la explotación. Por eso, Marco Trujillo Bedón experto en minería y seguridad insiste en que la presencia militar debe ir acompañada de un despliegue institucional sostenido, que incluya a la justicia, al ministerio del Ambiente, Salud, Educación y Desarrollo Social. BUENOS AIRES SIGUE SIENDO UNA HERIDA ABIERTA Según estimaciones recientes del Bloque de Seguridad, al menos dos mil personas integran una población flotante que entra y sale del lugar en busca de oro. Mientras no exista un plan de intervención integral, advierte Trujillo Bedón, la minería ilegal seguirá reapareciendo, dejando a Buenos Aires atrapada entre la ilegalidad y el abandono.

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