Traslado

Ibarra, instante

300 PRIVADOS DE LIBERTAD FUERON TRASLADADOS DESDE IMBABURA A AZUAY PARA REDUCIR HACINAMIENTO

El movimiento de 300 personas privadas de libertad desde el Centro de Privación de Libertad Imbabura N.° 1 hacia el Centro de Privación de Libertad Azuay N.° 1 se ejecutó sin información previa, generando incertidumbre entre familiares que permanecieron durante horas en los exteriores del recinto penitenciario. Un día después, el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad (SNAI) expuso los argumentos detrás de la operación. La intervención, calificada como un “mega operativo de seguridad”, se realizó con la participación de Policía Nacional, Fuerzas Armadas y el Cuerpo de Seguridad Penitenciaria, en medio de un fuerte resguardo que incluyó el cierre perimetral y el traslado en buses interprovinciales bajo custodia armada. OPERATIVO RESPONDE A CRITERIOS TÉCNICOS Y REDUCCIÓN DE HACINAMIENTO Según el pronunciamiento oficial, el traslado se ejecutó bajo criterios técnicos, con el objetivo de reducir el hacinamiento en la cárcel de Ibarra, recuperar el control institucional y mejorar las condiciones de habitabilidad dentro del sistema carcelario. El SNAI sostuvo que estas acciones forman parte de su Plan Estratégico para reorganizar la población penitenciaria en el país. En su informe, la entidad también aseguró que durante el operativo se garantizó el respeto a los derechos humanos, mientras se busca fortalecer los procesos de rehabilitación social y debilitar estructuras vinculadas al crimen organizado que operan al interior de los centros de privación de libertad. NINGÚN INTERNO FUE ENVIADO A LA CÁRCEL DEL ENCUENTRO Uno de los puntos que generó mayor expectativa fue el destino de los internos considerados de alta peligrosidad. Sin embargo, el SNAI confirmó que ninguno de los 300 privados de libertad fue trasladado a la Cárcel del Encuentro, en la provincia de Santa Elena. La razón, según la entidad, es que los reclusos no cumplen con el perfil de peligrosidad requerido para ese centro de máxima seguridad, lo que descarta que el operativo haya estado dirigido a aislar cabecillas de alto riesgo en ese recinto. Mientras tanto, los familiares de las personas recluidas en la cárcel de Ibarra, continúan a la espera de la lista de personas que fueron transferidas a Azuay, en medio de cuestionamientos por la falta de comunicación previa y oportuna.

Imbabura

VICEPRESIDENCIA SE INSTALA EN OTAVALO EN MEDIO DE HERMETISMO

El sorpresivo traslado de la Vicepresidencia de la República a Otavalo levantó cuestionamientos en las últimas horas, sobre todo por el hermetismo con el que se ejecutó la medida. La dependencia funciona ahora en la Dirección Distrital de Educación 10D02 Antonio Ante – Otavalo, ubicada al norte de Otavalo, donde desde este lunes se observa custodia de policías, militares y personal de seguridad. El acceso para la prensa a estas instalaciones se mantiene restringido y no se ha socializado la agenda oficial que cumplirá en Imbabura la segunda mandataria, María José Pinto durante su primera semana en Otavalo. Su arribo se dio pasadas las 10h00 de este lunes 15 de septiembre de 2025, tras una rigurosa inspección de los uniformados a las instalaciones. Allí permaneció cerca de una hora antes de trasladarse a la comunidad Urcusiqui de Cotacachi, para encabezar actividades con 72 niños del centro de desarrollo infantil Jaime Roldós Aguilera, y posteriormente entregó un dispensario de salud repotenciado en la comuna Casco Valenzuela, parroquia San Pablo del Lago. La obra contó con una inversión de 18.194 dólares y beneficiará a 1.009 habitantes con un 62% de abastecimiento de medicinas. “NO HUBO TEMOR, ESTAMOS CON LA GENTE” En diálogo con Crónicas del norte, la vicepresidenta rechazó que la motivación del traslado esté relacionada con factores de seguridad o con la reciente eliminación del subsidio al diésel. “No, no, no hay ningún temor, como pueden ver todo está bien, la gente está tranquila, estamos trabajando. Aquí es trabajar con la gente para la gente. Desde Quito podemos hacer muchas cosas, pero el traslado es mucho más fácil cuando uno está en una provincia como Imbabura”, expresó. Pinto aseguró que el traslado obedece a la necesidad de trabajar en territorio. “El objetivo es estar con la gente, no es lo mismo trabajar desde una oficina en Quito que en el territorio donde las cosas son necesarias”, dijo, ratificando que su gestión durante esta semana se centrará en reuniones con comunidades y líderes locales. Con esta declaración, la Vicepresidencia busca bajar tensiones frente a las dudas que genera la presencia permanente de la segunda magistratura en Otavalo, en un contexto nacional marcado por ajustes económicos y protestas focalizadas.

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