Turismo

Antonio Ante, Imbabura

FERIA DEL CUY DE CHALTURA SE EXPANDE A DOS DÍAS Y APUNTA A SUPERAR LOS 10 MIL VISITANTES

Publicidad Desde este sábado 04 de abril de 2026, la parroquia de Chaltura, en el cantón Antonio Ante, activa una de sus vitrinas gastronómicas más representativas. La Feria del Cuy, que nació en 2025 como una iniciativa comunitaria, y busca consolidarse este año con una programación ampliada a dos días -4 y 5 de abril-, con un despliegue logístico mayor y una oferta que combina gastronomía, cultura y entretenimiento. El evento se desarrollará en el parque de la familia y se extenderá hacia las calles aledañas, que serán peatonalizadas para recibir a miles de visitantes. La edición anterior registró una afluencia estimada entre 7.000 y 10.000 personas, lo que generó presión sobre servicios y espacios, situación que motivó ajustes en la planificación de esta edición. OFERTA GASTRONÓMICA SE DIVERSIFICA CON 12 CARPAS EXCLUSIVAS Y NUEVOS PLATOS La feria incorpora un patio de comidas con 12 carpas dedicadas exclusivamente al cuy, con preparaciones tradicionales y propuestas innovadoras que amplían la experiencia culinaria. Entre las opciones se incluyen cuy frito, al carbón, pinchos, locro, además de versiones reinterpretadas como ceviche, cevichocho y derivados procesados. A la par, se impulsa una estrategia para extender el impacto económico más allá de la feria mediante incentivos al consumo en restaurantes locales durante todo el año. “A toda la gente que nos acompaña en la Feria del Cuy y se sirva su Cuy en la Feria, el Centro Intercultural Chaltura y el municipio de Antonio Ante les va a obsequiar el pasaporte del Cuy que va a servir para que todo el año la gente vaya a Chaltura y selle su pasaporte con magníficas promociones que van a dar los restaurantes asociados”, detalló Juan Carlos Mafla, organizador de la feria. FERIA INCORPORA COMPONENTE INTERNACIONAL, ARTÍSTICO Y COMUNITARIO El evento no se limita a la gastronomía. La agenda incluye concursos tradicionales como carreras de cuyes, Cuy Fashion, Guagua Cuy y elección del Rey Cuy, además de dinámicas participativas y actividades familiares. En paralelo, se desarrollará un simposio de escultura con artistas locales y extranjeros que producirán piezas temáticas para el espacio público. “El Municipio de Antonio Ante liderado por César Escobar, también hace un gran aporte, ellos nos han ayudado con el tema artístico, todo el cartel artístico está pagado por el municipio de Antonio Ante, quienes donaron cinco mil dólares para este evento”, indicó el Mafla. En esta edición, la feria suma delegaciones de otras localidades, incluyendo participación internacional, lo que introduce intercambios culinarios y culturales. La organización también articula la presencia de artesanos textiles y productores locales, reforzando el componente económico. La entrada al evento es gratuita, con una colaboración voluntaria simbólica destinada a la unidad educativa local, origen de la iniciativa. Con estos elementos, la Feria del Cuy proyecta consolidarse como un evento de escala regional que articula turismo, identidad gastronómica y dinamización económica en el norte del país.

Ibarra

EL BORDADO DE ZULETA, UNA TRADICIÓN DE 125 AÑOS QUE YA ES PATRIMONIO CULTURAL DEL ECUADOR

En los hogares de la comunidad Zuleta, de la parroquia rural de Angochagua, suroriente de Ibarra, los hilos de algodón de colores se convierten en flores, colibríes y sueños. Allí, más de 500 mujeres mantienen viva una tradición que empezó hace más de 120 años, y que luego de un proceso extenso de investigación, fue reconocido oficialmente como Patrimonio Cultural Inmaterial del Ecuador. Las primeras puntadas de esta historia se remontan a los inicios del siglo XX, cuando las mujeres indígenas bordaban su vestimenta inspiradas en los paisajes del páramo. Desde entonces, el oficio ha pasado de madres a hijas, enlazando generaciones enteras. “Yo aprendí viendo a mi madre, y ahora mis hijas siguen el mismo camino”, relató Magaly Casa, una de las artesanas que ha dedicado su vida a esta labor. DE LAS HACIENDAS A LOS TALLERES COMUNITARIOS El bordado de Zuleta evolucionó con el paso del tiempo. A mediados del siglo pasado, María Avelina Lasso de Plaza, esposa del expresidente Galo Plaza Lasso, impulsó la creación de nuevas piezas decorativas en la hacienda Zuleta, transformando los diseños tradicionales en productos de uso doméstico: manteles, toallas y blusas bordadas a mano que pronto trascendieron las fronteras del pueblo. Hace tres décadas, un grupo de trece artesanas decidió organizarse y fundó la Asociación de Bordadoras y Artesanos de Zuleta, una agrupación legalmente constituida que mantiene talleres en la comunidad y expone sus obras en el centro cultural local. Cada bordadora lidera a su propio grupo de colaboradoras, multiplicando el impacto económico del oficio en la zona. ARTE, PACIENCIA Y ECONOMÍA FAMILIAR Una blusa típica puede tardar cinco días en completarse, mientras que un mantel grande requiere hasta mes y medio de trabajo constante. Las piezas más pequeñas, como los portavasos, se elaboran en una jornada. Todo se realiza con hilos de algodón de alta calidad, capaces de resistir el paso del tiempo sin perder color ni textura. “Un buen bordado puede durar más de 30 años”, dijo María Chachalo, artesana local. Los precios varían según la complejidad: desde tres dólares con cincuenta por un portavaso, hasta más de doscientos por un mantel grande. El reciente reconocimiento nacional es más que un título: es la validación de una herencia viva que simboliza la independencia y la creatividad de las mujeres de Zuleta. Con sus manos, ellas no solo bordan telas, sino también la memoria y el futuro de su pueblo.

Imbabura

COTACACHI APUESTA POR EL TURISMO GASTRONÓMICO: FIRMAN ALIANZA PARA FORTALECER EL MERCADO JATUK CEM

En un ambiente de fiesta cívica y memoria viva, Cotacachi celebró sus 164 años de cantonización con una noticia que promete fortalecer su identidad cultural y proyectarla a nivel nacional e internacional: la firma de una Carta de Intención para cooperación interinstitucional entre el Ministerio de Turismo del Ecuador y el Gobierno Autónomo Descentralizado Municipal de la localidad. El acto protocolario tuvo lugar durante la sesión solemne conmemorativa, presidida por autoridades locales y nacionales, entre ellas el anfifrión Jhomar Cevallos, alcalde de Cotacachi y Marcelo Burbano, Director Zonal 1 del Ministerio de Turismo. La firma de este acuerdo representa un paso estratégico hacia el desarrollo turístico sostenible de este Pueblo Mágico de Imbabura, con especial énfasis en el turismo gastronómico. Un mercado con historia y sabor En el corazón de la ciudad late un espacio emblemático: el Mercado Jatuk Cem. Más que un sitio de comercio, es un crisol de sabores, tradiciones y encuentros donde confluyen saberes ancestrales y productos de la tierra. Mujeres kichwas con delantales coloridos, vendedores de frutas nativas, cocineras de hornado, caldo de gallina criolla y tortillas de tiesto, ese es el universo que el municipio y el ministerio quieren preservar y potenciar. Con esta alianza, se busca obtener la declaratoria oficial de Mercado Gastronómico para el Jatun Cem, lo que no solo pondrá en valor su riqueza culinaria, sino que también abrirá nuevas oportunidades para sus comerciantes, productores y cocineros locales. “Esta firma no es un punto de llegada, sino de partida. Queremos que Cotacachi se consolide como un referente del turismo gastronómico del Ecuador”, expresó Marcelo Burbano titular del ministerio de turismo en la zona. Sabores con identidad Cotacachi no solo es conocida por su tradición artesanal o sus paisajes andinos. Su cocina, muchas veces pasada por alto, es un testimonio vivo de su historia y su diversidad cultural. Desde los granos ancestrales como el maíz y la quinua, hasta platos con raíces mestizas e indígenas. La gastronomía local encierra una narrativa única que ahora busca ser contada al mundo. Para el alcalde Jhomar Cevallos, este convenio es una oportunidad para fortalecer la economía popular y solidaria, impulsar el turismo comunitario y revalorizar los saberes gastronómicos como patrimonio inmaterial. “Cada plato que se sirve en el Jatun Cem lleva consigo una historia familiar, una receta transmitida por generaciones. Declararlo mercado gastronómico es dar voz a esas memorias”, dijo el burgomaestre en su discurso. Más allá del plato: turismo con alma La visión compartida entre el Ministerio de Turismo y el GAD de Cotacachi no se limita a embellecer el mercado. Se trata de acompañar con asistencia técnica, formación, promoción y estrategias sostenibles, para que el desarrollo turístico esté anclado en la comunidad y sus valores. Este paso se enmarca dentro de las políticas del Ministerio que impulsan el fortalecimiento de los Pueblos Mágicos del Ecuador, reconociendo su potencial no solo paisajístico, sino también cultural, espiritual y culinario. Un modelo para otros cantones La experiencia de Cotacachi podría convertirse en un modelo replicable para otros territorios del norte del país que buscan posicionar su gastronomía como motor de desarrollo. El turismo gastronómico, más allá de lo gourmet, se presenta como una alternativa ética, inclusiva y profundamente identitaria. En tiempos de homogenización global, Cotacachi apuesta por lo propio, por el aroma del mote recién cocido, por el sabor ahumado del cuy, por el ají de pepa de sambo que alegra cualquier mesa.

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