
- Por Amparito Rosero
Eran las 22h53 de este miércoles cuando el silencio de la noche en la Panamericana E-35, en el tramo conocido como los cañaverales, norte del cantón Ibarra, se rompió con un estruendo metálico. Un vehículo pesado embistió de frente a un automóvil particular y, según testigos, desapareció en la oscuridad sin esperar la llegada de los socorristas.
Minutos después, el resplandor de las torretas iluminó la carretera. Desde la estación Santo Domingo arribaron una ambulancia y una unidad de rescate, mientras que otra ambulancia llegó desde Yahuarcocha. Los bomberos descendieron con equipos de emergencia para atender a las víctimas.
TRES HERIDOS, UNA VÍCTIMA ATRAPADA
En el sitio se confirmó que tres personas resultaron afectadas. Dos de ellas, con lesiones leves, recibieron asistencia inmediata. La situación más dramática se concentraba en el asiento delantero: una mujer de 36 años permanecía atrapada entre los hierros retorcidos del vehículo.
Con maniobras de extricación vehicular y herramientas hidráulicas, los bomberos trabajaron contrarreloj para abrirse paso entre la estructura deformada. Tras varios minutos de tensión, lograron liberarla, estabilizarla y trasladarla en ambulancia hacia un centro de salud cercano.
«Los bomberos llegaron pronto, sino la tragedia hubiera sido mayor», comentó Franklin Mejía, conductor que presenció el accidente.
