
- Por Christian Tinajero
Cada mañana, cuando el sol apenas asoma entre las montañas de Ibarra, Jeniffer Andrea Ramírez Flores se recoje su cabello rubio, se pone sus zapatillas y sale a trotar. Tiene 23 años, estudia Contabilidad y Auditoría en la Universidad Técnica del Norte, y ha encontrado en la disciplina del deporte y en la calma de la lectura los refugios perfectos para equilibrar su vida.
Su proyecto social refleja lo que la motiva día a día: la salud mental, el bienestar emocional y la actividad física. Jeniffer está convencida de que la felicidad no se trata solo de metas cumplidas, sino de aprender a cuidar la mente y el cuerpo en comunidad. Con este propósito busca inspirar a los ibarreños a adoptar un estilo de vida más activo, consciente y lleno de esperanza.
“Mi propósito es incentivar a los demás hacia un cambio positivo en la vida e inspirar con mi ejemplo”, afirma con la seguridad de quien sabe que la verdadera transformación comienza desde lo más íntimo.
En el camino hacia la coronación, Jeniffer representa a Saitel, Innova EP, Comercibarra y la Empresa de Faenamiento, llevando consigo la convicción de que la corona de Reina de Ibarra, además de un símbolo, es una oportunidad para multiplicar mensajes de bienestar y resiliencia.
