CÁMARAS ADVIERTEN IMPACTO ECONÓMICO Y SOCIAL POR GUERRA ARANCELARIA

La frontera norte vuelve a encender las alertas. Las cámaras de comercio de Tulcán e Ibarra de Ecuador; e Ipiales, Pasto y Tumaco del lado colombiano, junto con la Cámara Provincial de Turismo de Imbabura, hicieron público un pronunciamiento conjunto dirigido a los presidentes de Ecuador y Colombia, en el que expresan su preocupación por las recientes decisiones arancelarias que afectan al intercambio comercial binacional.

El eje del llamado es claro: preservar la seguridad sin sacrificar la dinámica económica y social que sostiene a miles de familias en la frontera colombo-ecuatoriana.

Los gremios reconocen el accionar sostenido de ambos Estados en la lucha contra el narcotráfico y las economías ilegales en la zona fronteriza, y ratifican su respaldo a las acciones orientadas a proteger la soberanía, la seguridad y la paz común.

Sin embargo, advierten que el anuncio del Gobierno ecuatoriano de aplicar, desde el 1 de febrero de 2026, una tasa de seguridad del 30% a las importaciones provenientes de Colombia, sumado a medidas similares anunciadas por el Gobierno de Gustavo Petro, podría generar efectos adversos de alto impacto en la región.

RIESGO DE CONTRABANDO, ALZA DE PRECIOS Y EMPLEO EN JUEGO

Según el pronunciamiento, estas disposiciones tendrían consecuencias directas en los sectores económico-productivo y social binacional. Entre los principales riesgos señalados constan el incremento del contrabando, el alza de precios, la afectación al empleo y un aumento de la inseguridad en pasos no autorizados, escenarios que ya han golpeado históricamente a las economías fronterizas.

Frente a este panorama, las cámaras solicitan de manera expresa a las cancillerías de ambos países la conformación de mesas de diálogo y una coordinación binacional efectiva, que permita evaluar de forma integral el impacto real de estas medidas en empresas y consumidores de Ecuador y Colombia.

El documento plantea además que el Gabinete Binacional Colombia–Ecuador es el espacio más idóneo para retomar y fortalecer estas agendas comunes, considerando que la seguridad y las relaciones comerciales han sido ejes prioritarios en la historia reciente de ambos países.

Los gremios recalcan que mantener canales de diálogo estructurados es clave para el desarrollo de la región fronteriza y para consolidar la relación estratégica dentro de la Comunidad Andina de Naciones (CAN).

El pronunciamiento cierra con un llamado a la responsabilidad política y diplomática, subrayando que las decisiones unilaterales, sin evaluación conjunta, pueden profundizar problemas estructurales en una frontera donde la economía, la seguridad y la vida cotidiana están estrechamente entrelazadas.


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