TRES PERSONAS SON PROCESADAS POR LA DESAPARICIÓN DEL OTAVALEÑO HÉCTOR ENRÍQUEZ RUÍZ

Publicidad

Imagen referencial generada con inteligencia artificial.

La búsqueda del joven ingeniero de sonido de 27 años, Héctor Fernando Enriquez Ruiz, desaparecido desde la madrugada del 18 de febrero de 2026, en el sector de Calderón, al norte de Quito, ha tenido un avance judicial y un nuevo foco de atención en la investigación.

La Fiscalía informó este miércoles 25 de febrero de 2026 que tres personas fueron aprehendidas en Buena Fe en posesión de la camioneta del desaparecido, y que el proceso penal se tramita bajo la figura de receptación, es decir, por la presunta posesión de bienes provenientes de un delito.

Las autoridades aclararon que esta imputación no necesariamente implica que los detenidos sean los autores directos del robo o de la desaparición del joven, lo cual sigue siendo materia de investigación.

CONTEXTO DE LA DESAPARICIÓN Y LOS ÚLTIMOS MOVIMIENTOS

Héctor Enríquez, oriundo de Otavalo, había viajado a Quito por motivos laborales y la noche del 18 de febrero se dirigía de regreso a su ciudad  cuando perdió comunicación con su familia, lo que generó preocupación entre sus seres queridos.

Ante la ausencia de noticias y el paso de los días, los allegados difundieron fotografías, descripciones físicas y detalles del vehículo para promover la búsqueda ciudadana. Además, la Policía Nacional y el Ministerio del Interior llegaron a difundir alertas de búsqueda por canales oficiales.

El testimonio de sus primos en redes sociales precisaba que el vehículo, una camioneta Mazda BT-50 blanca doble cabina con parrilla negra en el techo y placas PCQ-1530, fue vista en la vía Alóag–Santo Domingo, carretera que conecta la Sierra con la Costa, ya durante la madrugada del 19 de febrero.

FAMILIARES CLAMAN RESPUESTAS Y TEMEN UN FINAL TRÁGICO

Mientras la Fiscalía avanzaba en las pesquisas, la familia de Enríquez utilizó redes sociales y videos para solicitar colaboración ciudadana e información que permita ubicarlo.

“Ninguna madre merece perder un hijo así, de esta forma atroz. Nos duele el corazón. Yo les pido que me ayuden, que informen si han visto a mi hijo”, dijo la progenitora de Héctor.

En medio de la angustia y la falta de respuestas concretas, la angustiada madre hizo pública una de las hipótesis más dolorosas del caso. En declaraciones difundidas en redes sociales y replicadas por medios nacionales, dijo que seguramente su hijo fue arrojado por un puente en la vía Alóag–Santo Domingo, zona caracterizada por profundos barrancos y quebradas.

La presunción, según explicó, se sustenta en la ausencia total de contacto desde aquella noche y en el hallazgo posterior de la camioneta lejos del punto donde desapareció, lo que, a su criterio, refuerza la posibilidad de que el joven haya sido abandonado en un sector de difícil acceso.

OPERATIVOS DE BÚSQUEDA EN LA ZONA

Con el paso de los días, los operativos se intensificaron en esa carretera y en zonas aledañas de difícil acceso. El Cuerpo de Bomberos de Mejía desplegó personal especializado, con recorridos terrestres y sobrevuelos con aeronaves no tripuladas bajo coordinación del Escuadrón Aéreo de Rescate.

Para ampliar el radio de inspección, los equipos utilizaron un dron R70 Sky Ranger, tecnología diseñada para rastreo en áreas boscosas y quebradas profundas. En las labores también participan el Cuerpo de Bomberos de Santo Domingo de los Tsáchilas y la Policía Nacional.

La Alcaldía de Otavalo coordinó además el traslado de agentes municipales y un can especializado en rastreo para sumarse a la búsqueda.

Siete días después de la desaparición, la camioneta ha sido recuperada y hay tres personas bajo proceso judicial, pero el paradero de Héctor Enríquez sigue sin esclarecerse.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio