UNORCAC DEFINE REGLAS PARA HATUN PUNCHA 2026 Y MARCA DISTANCIA CON PRESENCIA MILITAR
La organización indígena de Cotacachi fijó las condiciones bajo las cuales se desarrollará una de sus celebraciones más representativas. En una asamblea ampliada realizada el 25 de abril de 2026 en el Teatro Municipal Ciudad por la Paz, la Unión de Organizaciones Campesinas e Indígenas de Cotacachi (UNORCAC) resolvió que no se permitirá la presencia de fuerzas militares durante el Hatun Puncha. La seguridad durante el evento ancestral será asumida mediante un esquema coordinado con la Policía Nacional. El pronunciamiento, adoptado con la participación de cabildos y autoridades comunitarias, establece que la Policía actuará en un rol preventivo y respetuoso, acompañando actividades clave como la toma simbólica de la plaza en el Parque La Matriz, en articulación con el Consejo de Seguridad y la dirigencia de la organización. REGLAS INTERNAS Y CONTROL COMUNITARIO PARA LA CELEBRACIÓN Publicidad El documento detalla una serie de disposiciones orientadas a garantizar el desarrollo ordenado del evento. Entre ellas, se establece la prohibición de portar armas, objetos cortopunzantes y botellas de vidrio, así como la implementación de acciones para regular el consumo excesivo de alcohol. Estas medidas estarán acompañadas por procesos de sensibilización liderados por los cabildos en cada comunidad. Además, se promoverá la no utilización de prendas o símbolos de carácter militar, como parte de una línea que refuerza la identidad cultural y el carácter pacífico de la festividad. Las comunidades también asumirán la responsabilidad de organizar jornadas de socialización para fortalecer el cumplimiento de estas normas. En el cronograma organizativo, la UNORCAC anunció que la última asamblea previa al Hatun Puncha se realizará el 20 de junio de 2026, espacio en el que se prevé afinar la logística y los mecanismos de control comunitario. ANTECEDENTES RECIENTES MARCAN EL TONO DE LAS RESOLUCIONES Las decisiones adoptadas se dan ocho meses después de las movilizaciones indígenas registradas entre septiembre y octubre de 2025, que se extendieron por 31 días y generaron bloqueos viales, tensiones sociales y una alta presencia de fuerzas del orden en territorios indígenas del norte del país. En ese contexto, la resolución de excluir a las Fuerzas Armadas y limitar la seguridad a un acompañamiento policial preventivo evidencia una postura que responde a experiencias recientes. Las comunidades han reiterado su derecho a la autodeterminación y a mantener sus propios mecanismos de organización, lo que en este caso se traduce en lineamientos concretos para una celebración tradicional. Aunque el comunicado no menciona de forma directa esos episodios, las disposiciones adoptadas reflejan cómo las dinámicas del paro de 2025 continúan influyendo en la toma de decisiones de las organizaciones indígenas, particularmente en lo relacionado con la presencia de actores estatales en sus territorios. Publicidad










